Martes
05 OCT 2004
Esta mañana habíamos
planeado ir a Johnny Cay,
desafortunadamente cayo un aguacero y
los botes no estaban en servicio.
Emocionados, decidimos
dar un paseo por el centro de la ciudad
y buscar unas camisetas para mí. Casi
todos los almacenes las vendían baratas,
pero los diseños bonitos fueron muy
escasos. Al final de cuentas terminamos
encontrando un par de buenas camisetas.
Después paramos en un almacén de música
por un CD de champeta y luego estuvimos preguntando
por unas gangas en aparatos
electrónicos que habíamos oído. A
menos que vaya uno buscando viejos Zenit
SLRs, las gangas en realidad no son tan
buenas. Los almacenes estaban llenos de
ese tipo de mercancía.
Tanto caminar, o mejor,
saltar charcos (las calles estaban muy
inundadas) nos dio hambre, pero no estábamos
listos para devolvernos al hotel para
almorzar gratis, así que paramos en
Super Bimbos por unas Tocinetas Fred.
Finalmente terminamos
devolviéndonos al hotel y almorzamos
bien. Delicioso sin contar que el
jugo no es jugo de verdad, parece mas un
refresco de polvo o algo así. Eso fue
un poco decepcionante porque ya nos habíamos
acostumbrado a tomar jugo de fruta de
verdad en Colombia. Ya satisfechos nos
fuimos a la playa para tomar el bote
hasta Johnny Cay y cuando llegamos nos
dieron la noticia de que no hacían
viajes en la tarde! Rayos!!! Nos vamos
de esta isla mañana.
Para compensar nos
fuimos a pasar la tarde en la playa
privada del hotel. Maria descanso en la
playa bebiendo cócteles que estaban
incluidos en nuestro paquete turístico,
mientras que yo hice snorkel por los
arrecifes de coral. Yo la estaba pasando
muy bien, me hubiera gustado haberme
quedado unos días extra para explorar más.
La corriente estaba muy fuerte y yo
estaba muy contento de haber traído mis
aletas. Aun así tuve que hacer mucho
esfuerzo porque si paraba la corriente
me hubiera empujado hasta la playa. Salió
mucho mejor que una ida al gimnasio. Los
peces estaban por todas partes, me
hubiera gustado saberme los nombres de
todos ellos. El único que si vi fue un
pez globo, me acorde cuando lo vi de la Señora
Globo de Bob Esponja. Tienen una cara
muy humana. De vez en cuando uno de los
peces depredadores aparecía rápidamente
de entre una cueva de coral y se
almorzaba un pececito y apenas me veía
se escondía tan rápidamente como había
salido. Dure horas deslizándome
silenciosamente por el arrecife.
Ocasionalmente salía a la superficie y
miraba hacia la playa para tener una
idea de donde estaba, cuando menos lo
pensé ya estaba a un cuarto de milla de
la playa y aun así, si me paraba, el
agua no me llegaba mas arriba de la
rodilla! Creo que hubiera podido haber
nadado hasta Johnny Cay.
Después de unas horas
haciendo esnorkel ya me estaba dando
hambre, así que nos devolvimos al hotel
para comer. Comimos pescado, me estaba
comiendo uno de mis nuevos amigos del
arrecife! Estuvimos de vuelta en la
habitación por un par de horas antes de
bajar a la piscina para ver el show de
la noche. El show es un espectáculo de
música y danza con muy altos estándares,
se comparaba con los que ve uno en los
cruceros mas famosos. La audiencia
participaba mucho, especialmente un
paisa muy jovial. Participo en todo,
cantando y bailando en su silla y
divirtiéndose mucho. Disfrute tanto
verlo pasarla bien como también el show
mismo. Después que se acabo nos
quedamos alrededor de la piscina y del
bar por un rato y luego volvimos a la
habitación para empacar para Bogotá..
Todas las cosas buenas
tienen su final, así como lo tuvo
nuestro corto viaje a San Andres.
Nuestra vacación va a terminar pronto y
estaremos de vuelta en el corre-corre
que se vive en Orlando.
Todos
los derechos de autor © 2004 Jim
Thompson
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