Lunes
04 OCT 2004
Después
del desayuno caminamos unas cuadras para
comprar los boletos del tour en chiva
por la isla. Pudimos encontrar un
espacio en la siguiente chiva por lo
tanto salimos temprano y a tiempo.
Primero
nos dirigimos a la Cueva de Morgan, la
cual hubiera evitado gratamente pues
estaba totalmente llena con otros tres
buses de turistas tratando de bajar a un
hueco en latierra
para tomarse una foto. ¡Además el
Capitan Morgan olvidó quitar sus
adornos navideños!. También estaba el
Museo del Coco el cual tampoco vale la
pena visitar. Aparentemente el jugo de noni
es un producto local, los habitantes
vendian pulpa
de noni, y hasta vino de noni. Al
menos los vendedores aca no molestan
tanto como los de Cartagena.
La
parada siguiente compensó lo anterior y
aún mas. Este estaba ubicado mas abajo
en el mismo lado de la isla y es un
hueco natural hermoso para nadar.
Desafortunadamente nosotros no llevamos
nuestros vestidos de baño por lo tanto
tuvimos que conformarnos mirando la
gente saltando al mar desde el trampolín
o haciendo snorkeling
en medio de los pescados en el
agua cristalina del océano. Los
pescados estan acostumbrados a recibir
comida de los turistas;a veces un
pescado nadaba por encima de los shorts
de alguno de
los
nadadores, para la delicia de la
audiencia que miraba el espectáculo
desde arriba. Cerca a la costa estaba
anclado un barco naval
Colombiano o algo parecido vessel,
las Islas son reclamadas por Nicaragua,
por esta razon el Gobierno Colombiano
mantiene presencia naval en este sitio.
Luego
nos dirigimos al extremo de la isla
donde esta el Hoyo Soplador; cuando una
ola entra en el tunel de coral, esta
hace que una ráfaga de aire salga a
través del hoyo; haciendo unas veces
que una falda o una camiseta se levante
y otras veces que un sombrero salga
volando en medio de la risa de muchos.
De
regreso en la chiva nos devolvimos al
hotel por la otra costa de la isla,
parando solo por un corto tiempo en la
bella playa de San Luis y creanme, nos
hubiera encantado haber traído nuestros
vestidos de baño.
Regresamos
al hotel justo para almorzar y después
fuímos a la playa a nadar. En la noche
dimos otra caminata y luego nos quedamos
en los alrededores de la piscina.
Caminar en San Andrés, aun de noche, es
seguro, hay muchos turistas que caminan,
lo más peligroso sin embargo, es la
gente en motonetas o motocicletas.
Todos
los derechos de autor © 2004 Jim
Thompson
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